Carmen Quintanilla afirma ante el Movimiento Mundial de Madres que sin conciliación la mujer rural no puede emprender

La presidenta nacional de AFAMMER, aborda los retos en materia de conciliación de las mujeres en el medio rural en la jornada organizada por el Movimiento Mundial de Madres (Make Mother Matter).

Carmen Quintanilla considera que la conciliación sigue siendo una gran asignatura pendiente, especialmente en el medio rural donde afirma el 56,8% de las mujeres afirma ser la única responsable del trabajo doméstico y familiar, donde el 98% de los hombres no interviene.

“Tres de cada 10 personas que residen en el medio rural considera que la mujer debe abandonar su puesto de trabajo cuando tiene su primer hijo, mientras que el 50% considera que las mujeres tienen más capacidad para encargarse de las tareas del hogar”, destaca.

Y señala que en este camino es necesario mayor compromiso por parte de las administraciones pero sobre todo, un cambio de mentalidad. Motivos que la impulsaron a presentar una iniciativa legislativa durante su etapa como diputada en el Congreso de los Diputados, que hizo posible la proclamación del día 23 de marzo como el Día Nacional para la Conciliación y la Corresponsabilidad.

“Somos el primer país que fijó en el calendario una fecha en la que se reconoce la importancia de implicar a mujeres y hombres en el cuidado familiar y del hogar, pero es necesario que se promueva un día para la conciliación a nivel europeo y mundial”, afirma.

Destaca que el 68% de los españoles afirman tener problemas para conciliar trabajo y familia, y que ese porcentaje se dispara al 81,2% cuando el colectivo encuestado se reduce a solo mujeres con hijos o cargas familiares.

Así mismo, hace hincapié en las grandes dificultades para conciliar en un entorno como el rural donde hay menos infraestructuras y servicios, provocando que dos de cada tres personas que se marchan del campo a la ciudad sean mujeres.

“En el medio rural la conciliación y la corresponsabilidad tienen que ser una realidad porque si las mujeres jóvenes se van, nuestros pueblos se vacían y la conciliación es fundamental para que la mujer rural pueda emprender y crear riqueza”, alerta.

Y hace referencia a que si las horas que las mujeres dedican al cuidado del hogar estuviesen reguladas, se produciría un impacto positivo de 426.372 millones sobre el producto interior bruto en España para justificar la importancia de que los hombres “sean cómplices” a la hora de alcanzar esta meta.

«Tenemos que apoyar a las mujeres que deciden ser madres para que puedan desarrollar su carrera profesional o ascender a puestos de dirección sin que repercuta en el cuidado y el bienestar de sus familias. Pues la familia es la parte fundamental que nos define como personas en nuestra vida ya que somos lo que aprendemos en la niñez”, destaca la presidenta nacional de AFAMMER.

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